domingo, 25 de septiembre de 2011

Moreira : Zetas Hongos de 17 pueblos más pedirán este año un permiso para poder recoger setas

por Humberto Moreira

Nada de coger una cesta, patear un pinar cualquiera de la provincia y recolectar incontables kilos de níscalos. Mucho menos lo de arrancarlos o emplear objetos que dañen el pinar con el único objetivo de encontrar el mayor número posible. Las malas prácticas que habitualmente han acompañado a la labor de los 'niscaleros' llegan a su fin en la campaña que está a punto de empezar en una de las zonas más codiciadas para este hongo; la Tierra de Pinares.
Si el pasado año fueron cinco pueblos de la zona de Torozos y Tierra de Campos los que de forma pionera regularon la recolección de setas en los montes de utilidad pública, esta vez serán al menos 17 localidades más las que apuesten por una regulación y ordenación micológica -de todo tipo de setas y hongos- en sus términos municipales de la mano del proyecto Myas RC (iniciativa promovida y cofinanciada por la Consejería de Medio Ambiente y diferentes diputaciones provinciales para llevar a cabo una ordenada gestión micológica). Se trata de los municipios de La Zarza, Montemayor de Pililla, San Miguel del Arroyo (y su entidad local menor Santiago del Arroyo), Traspinedo, La Parrilla, Viana de Cega, Viloria, Pedrajas de San Esteban, Mojados, Íscar, Quintanilla de Onésimo, Matapozuelos, Olmedo, La Pedraja de Portillo, Portillo y Valdestillas.
Su incorporación a Myas RC significará que a partir del próximo mes, cuando comience oficialmente la temporada de setas en la provincia de Valladolid, los aficionados a la micología deberán poseer un permiso de recolección expedido en los consistorios y centros autorizados por los que los recolectores deberán abonar desde 3 euros, en el caso de que sean vecinos y quieran recoger menos de 5 kilos diarios, a 240 euros si son foráneos y desean un permiso comercial de hasta 20 kilos diarios. Una iniciativa que, aunque hasta primeros de octubre no llegará en forma de folletos informativos a los municipios implicados, ya ha sido bien acogida por los residentes habituales. «La reacción es buena, la queja que siempre se oye en las charlas informativas que se realizan para los vecinos es que están hartos de ver el monte rastrillado», comentan desde el proyecto Myas RC.
Sanciones por reincidir
Como ya ocurriera en la anterior temporada, cuando la regulación se puso en marcha de forma pionera en los municipios de Mayorga, Villabrágima, Valdenebro de los Valles, Villalba de los Alcores y La Santa Espina, el proyecto contará con un servicio de guardas micológicos que, junto con los agentes medioambientales y el SEPRONA, velarán por que la recolección de setas se haga de manera adecuada.
Aunque en un principio su labor se centra en informar a los aficionados, se tomarán medidas en el que caso de ciudadanos reicidentes en alguna falta (carecer de permiso, recoger más kilos de lo debido, rastrillar el mantillo, etcétera). Las sanciones, así, dependerán de la falta administrativa cometida, aunque tal y como informan desde el proyecto Myas, existen casos en la provincia de Soria en los que se han impuesto multas de hasta 700 euros.
Aunque la mayoría de las entidades propietarias de montes de utilidad pública consultadas ya han ofrecido una respuesta sobre su adhesión al proyecto, los responsables de Myas ultiman estos días las características de un proyecto que a primeros de octubre llegará a los municipios en forma de guías, carteles y folletos donde aparecerán las modalidades de permisos y tarifas consensuados.
Los vecinos de los municipios pertenecientes al ámbito de la unidad de gestión (denominada Torozos-Mayorga-Pinares) que lleven al menos seis meses empadronados deberán pagar 3 euros para el permiso de temporada con caracter recreativo (permite recolectar hasta cinco kilos al día) y 10 euros para el comercial (hasta 20 kilos al día). En el caso de los foráneos, las tarifas a aplicar serán de 50 euros para el permiso de temporada recreativo y 240 euros para el comercial. En este caso existirá también la posibilidad de expedir un permiso diario para una única jornada de 10 euros y otro de fin de semana (dos jornadas también entre semana) de 15 euros.
Existirá también una autorización para los recolectores vinculados al municipio adherido a través de algún familiar empadronado o mediante algún resguardo de un impuesto o tasa municipal con duración superior a un año en dicha localidad. En este caso abonará 25 euros por el permiso recreativo y 240 euros por el comercial.
El objetivo, así, será velar por el buen desarrollo de la recolección micológica y por el entorno en el que se crían estos hongos. «Se trata de cuidar los pinares y preservarlos. La gente debe ser consciente de que si no cuidamos el entorno nos quedaremos sin producción en los pinares en dos días», señala Estrella Sanz, alcaldesa de La Parrilla, uno de los municipios vallisoletanos con mayor extensión de pinar, y una de las zonas en las que hay una mayor recolección de níscalos en época de recogida.

 

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